Spice and Wolf volumen 6 capítulo 4

La caminata por la orilla del río se hizo sentir.

Después de haber viajado durante tanto tiempo en una carreta, aunque no estaba agotado, Lawrence tuvo dificultades para mantener el ritmo de Col.

Él se preguntó cómo se suponía que sus pies mantuviesen esta velocidad.

Eso le hizo anhelar los días en los que se había acostumbrado a viajar a pie y podía viajar dos veces más rápido que los envidiosos comerciantes a carreta si estaba en un apuro.

“No hay necesidad de apurarse así”, finalmente dijo Lawrence.

“Sí, señor”, respondió el muchacho sumisamente, aminorando el paso.

La embarcación aligerada de Ragusa se había dirigido río abajo con Holo a bordo y pronto se perdió de vista. Los barcos detrás de él eran más grandes, y porque todos estaban siendo detenidos en el puesto de control, el río estaba muy tranquilo.

La superficie del río tranquilo lucia resbaladiza y brillante, como el rastro de baba dejado por un caracol y era entretenido de ver.

Lawrence casi quería decir que parecía como si se hubiera puesto cristal en la tierra, pero eso parecía un poco exagerado.

De repente un pez salpica a través de la superficie, arruinando la apariencia vidriosa.

“¿Um, maestro-?” El pequeño pez al lado de Lawrence tomó la oportunidad para hacer su propia entrada.

“¿Qué sucede?”

“Sobre el eni…”

“Ah. ¿Te estás preguntando si hay algún dinero de por medio?”, preguntó Lawrence rápidamente, quizá por la costumbre de pasar tiempo con Holo. Col asintió con la cabeza, el rostro serio.

El muchacho pensó que crear dinero era vergonzoso.

Lawrence miró hacia adelante, inhalando aire frío por la nariz y exhalando por la boca. “No lo creo.”

“Ya… veo.”

Col llevaba la túnica de Holo; cuando cayó en abatimiento, parecía como si Holo lo hubiera hecho.

Lawrence se sorprendió a sí mismo al estirarle la mano, pero Col parecía ligeramente sorprendido cuando su cabeza fue acariciada.

“Aunque no me hubiera imaginado que tuvieras problemas con el dinero.” Lawrence retiró su mano de la cabeza de Col, abriendo y cerrando los dedos varias veces.

Él había esperado que se sintiera diferente de Holo, pero aparte de la falta de orejas, se sentía de la misma forma.

Visto desde atrás, la única diferencia de la figura de Col sería la falta del bulto que la cola de Holo creaba.

“¿A qué se refiere?”

“¿Hmm? A lo que he dicho. Incluso entre los eruditos errantes, los realmente inteligentes tienen más dinero de lo que pueden llevar y beben vino todos los días.”

Era un poco exagerado, pero sin duda había estudiantes que ganaban lo suficiente como para pagar escuchar una docena de discursos de un profesor.

Col se había involucrado en la venta de libros, porque no tenía suficiente ni siquiera para una sola lección.

“Uh, er… Supongo que hay algunos así, sí.”

“¿Te has preguntado cómo consiguen el dinero?”

“…Seguramente lo roban de los demás, diría yo.”

Al mirar a alguien que ha logrado algo más allá de lo inimaginable, es fácil suponer su deshonestidad.

Uno simplemente concluye que está usando algún método fundamentalmente diferente.

Esta vez la estimación de Col estaba equivocada.

“Me imagino que están ganando dinero de la misma manera que tú.” “¿Eh?” Col miró a Lawrence con una expresión de desconfianza. Era la misma expresión que Holo utilizaba cuando Lawrence conseguía una remontada verbal realmente excelente.

Y debido a que su oponente no era Holo, él podía permitirse un poco de soberbia-pero cuando Lawrence se dio cuenta de lo que estaba haciendo, se rió entre dientes disgustado y se rascó la mejilla. “Mm. Y la única diferencia entre tú y sujetos como esos es el esfuerzo.”

“¿…Esfuerzo?”

“Sí. En tu viaje, ¿dormiste noches bajo techos prestados o mendigaste por comida alguna vez?”

“Si.”

“Así que parece que piensas que pusiste algo de esfuerzo”, dijo Lawrence con una sonrisa. El rostro de Col se tensó y miró hacia abajo. Él estaba malhumorado.

“En lo que pusiste esfuerzo fue en pedir con todo tu corazón, si por favor podrías refugiarte del viento o la lluvia o si podrías obtener algo de avena caliente para calentar tu cuerpo frío.”

Los ojos de Col se movieron a la derecha, luego a la izquierda, luego asintió.

“Pero ese grupo, ellos son diferentes. Siempre están centrados en conseguir el máximo, el mayor retorno. Las historias que he escuchado son increíbles. Ellos ponen a los comerciantes en vergüenza.”

No hubo reacción por un tiempo, pero Lawrence no estaba preocupado. Él sabía que Col era un chico inteligente.

“¿Qué… que es lo que hacen?”

Solicitar instrucción no era cosa fácil-y era más difícil mientras más inteligente era uno. Mientras mayor sea la confianza que uno tiene en sí mismo, más difícil se hace para pedir ayuda.

Por supuesto, hay personas que afirman que pedirle ayuda a los demás es más fácil y empiezan de esa manera.

Pero esas personas no tenían ojos como los de Col.

Lawrence no respondió de inmediato, en lugar de eso, saco un pequeño barril de la mochila que Col llevaba, lo descorcho, y tomó un trago.

Era vino, destilado hasta el punto de ser sólo un poco teñido.

En tono de broma le ofreció el barril a Col, quien negó con la cabeza rápidamente.

Los ojos del chico estaban teñidos de miedo. Él se había puesto en viaje sin saber nada y seguramente se había encontrado con una terrible desgracia.

“Por ejemplo, digamos que llamas a la puerta de una casa en algún lugar, y obtienes solo un arenque ahumado.”

Col asintió.

“Y supón que es terriblemente pobre, y cuando le quitas la piel, casi no hay carne en absoluto, sólo el olor a humo y no mucho más. Entonces, ¿qué haces ahora?”

“Um…”

Col probablemente se enfrentó a esta situación antes, así que no era una mera hipótesis.

Su respuesta no tardó en llegar. “Yo… me comería la mitad, luego guardaría la otra mitad.”

“Y la comerías al día siguiente.”

“Si.”

A Lawrence le impresionó que el joven llegara tan lejos.

“Así que una vez que tuvieras un arenque, ¿luego no tratarías de conseguir un poco de sopa?”

“¿…Está diciendo que debería ir por un montón de casas?” Col no habló con admiración; sus ojos parecían un poco insatisfechos.

Para Lawrence, esta conversación difícilmente podría dejar de ser divertida.

“¿Hay una buena razón por la cual no deberías hacer eso?”

Col asintió con la cabeza, disgustado.

Él no era tan estúpido como para hacer algo sin una razón. “La razón por la que tuve éxito una vez… fue porque tuve suerte.”

“Eso es verdad. El mundo no está lleno de gente buena y amable, después de todo.”

“…”

Él había mordido el anzuelo.

Holo hubiera pretendido tragárselo y luego ataría la tanza en el fondo del estanque. En el momento en que Lawrence tirara de la caña, él sería arrastrado hacia abajo.

Col no haría esas cosas.

“En los negocios, mientras más dinero tengas, más bien van a ir las cosas. Es porque tienes más herramientas. Pero tú vas a la batalla sin armas todas las veces. Así que resultas herido.”

Los ojos de Col vacilaron.

Ellos vacilaron, pero pronto recuperaron su vitalidad.

Esto era lo que significaba ser inteligente.

“¿…Quiere decir que debo usar el arenque?”

El anzuelo estaba puesto.

Pensar que había tal placer en el mundo.

“Así es. Tomas el arenque, y con el buscas tu próxima donación.”

“¿Qu-?” La mirada de sorpresa de Col era tan intensa que parecía que nunca se desvanecería.

¿Y por qué no iba a estar sorprendido?

¿Cómo podría alguien que ya ha recibido un pescado utilizarlo para pedir otro?

Pero se podría hacer.

Y fácilmente.

“Tomas el arenque. Es mejor si tienes un amigo, y más joven que tú. Lo llevas contigo y llamas a una puerta. ‘Disculpe, señor’, dices ‘Usted vive con devoción por las enseñanzas de Dios. Mire, señor-solo tengo un arenque. Pero me es imposible comerlo. Por favor, mire, señor-mire a mi compañero. Hoy es su cumpleaños. Si nos podría otorgar algo de bondad, y me da limosna suficiente para hacer de este arenque un pastel para darle de comer. Sólo lo suficiente para eso, señor-por favor.’ ”

La diligencia era la especialidad de un comerciante.

Lawrence hizo una buena actuación en ella mientras Col tragó saliva y miró.

“Escucha este discurso. ¿Quién podría negarse? La clave está en pedir el dinero justo para el pastel de arenque. Nadie va a prender la cocina para ti, pero si se trata de dinero, ellos sin duda van a dar un poco.

“Ah, er, así que se refiere a cualquier cantidad-“

“Sí. Llevas un arenque de casa en casa, y algunas de esas personas van a decir que un arenque no es quizá lo suficiente, de manera que obtendrás más. Luego, una vez que hayas realizado las rondas por la ciudad, woosh.”

Col lucía tan aturdido que uno podría haberle colgado un cartel que diga aturdido sobre él y recibido monedas por la actuación.

Parecía estar saboreando el shock de tener todo su mundo al revés.

Había gente maravillosa en el mundo que podría imaginarse cosas verdaderamente inconcebibles.

“No voy a ir tan lejos como para decir: ‘El hambre no conoce la ley’, pero dependiendo de cómo se piensa en ello, no hay nada de malo en dar limosna a un erudito errante pobre, y dando incluso una pequeña cantidad de dinero hace que el dador se sienta bien acerca de sí mismo, así que nadie pierde. Si tienes dinero extra o comida, incluso le puedes dar un poco a tu cómplice. Entonces, ¿qué te parece? ¿Has aprendido algo?” Lo que hacía el rostro dormido de Holo tan atractivo era que su normalmente cautelosa apariencia de loba sabia lucia inocente, ingenua.

Sin embargo, eso era irrelevante.

El rostro de Col era tan ingenuo frente a la conmoción que, si bien no era tan atractivo como Holo, definitivamente tenía su propio encanto.

“La ignorancia es un pecado.” Lawrence dio unas palmaditas en la parte posterior de la cabeza de Col, a lo que Col suspiró y asintió.

“He escuchado el dicho ‘Conócete a ti mismo.’ “

“Bueno, eso es cierto, pero lo importante es-“, empezó Lawrence pero luego miró hacia atrás al oír el sonido de los cascos.

Tal vez había hombres a caballo a bordo del barco que se había detenido en el puesto de control.

Se acercaban a gran velocidad-pero si eran caballos o simplemente cargas gigantes de piel, era difícil de decir.

Un caballo. Dos. Luego tres.

Siete en total.

¿Cuántos hombres de entre ellos serían capaces de darse cuenta de las ganancias que habían estado esperando?

Incluso si sabían algo, sería difícil convertir eso en ganancias.

Lo importante era-

“Lo importante es pensar en algo que nadie más esté pensando. ‘La ignorancia es un pecado’ no es sobre el conocimiento-es sobre la sabiduría.”

Col abrió los ojos y apretó los dientes.

La mano que sostenía la correa de la bolsa por encima del hombro temblaba un poco.

Él levantó la vista. “Muchas gracias, maestro.”

De verdad, sólo los dioses se benefician al final.


Fue muy agradable viajar con Col.

Sin embargo el muchacho guardó silencio sobre el asunto que Holo le había dicho antes.

Él iba vestido con la capa con capucha de Holo.

Holo hacía tiempo que había dejado su olor en el niño.

Sería difícil contradecir eso.

“Oiga, ¡puedo verlo más adelante!”

“¿Hmm? … Ah, así es. Parece que se ha convertido en un buen lío.”

En la llanura suavemente inclinada hacia abajo, la vista al frente estaba libre de obstáculos.

Todavía había una buena distancia a pie, pero sin embargo los detalles principales eran evidentes.

Fiel a las palabras de Ragusa, un gran barco estaba en diagonal bloqueando el río, y detrás de él había una maraña de barcos atrapados en la obstrucción.

El barco que se detuvo cerca de la orilla del río podría haber sido de Ragusa.

También había muchos hombres a caballo, la mayoría de los cuales eran sin duda los mensajeros de los nobles, llevando noticias urgentes.

Muchas otras personas se arremolinaban, pero era difícil saber lo que estaban haciendo.

“Parece como una especie de festival”, dijo Col, aturdido, y Lawrence le dio una mirada casual al perfil del chico.

Tal vez fue porque el chico estaba mirando a lo lejos en la distancia, pero de alguna manera parecía solitaria, como si estuviera anhelando su tierra natal.

Lawrence también había dejado su pequeño pueblo natal y su aire gris sofocante, pero todavía a veces piensa con cariño de él.

Los ojos del muchacho parecían húmedos, pero el sol estaba muy bajo en el cielo, por lo que simplemente podría haber sido la luz con matiz de color que se refleja en ellos.

“¿Dónde naciste?” preguntó Lawrence sin pensarlo.

“¿Huh?”

“Si no quieres contestar, eso también está bien.” Incluso Lawrence, cuando le preguntaban de dónde era, se ponía en aires de grandeza y nombraba la ciudad más cercana al pueblo en el que nació.

Por supuesto, la mitad de la razón por la que lo hacia era porque nadie reconocería el nombre de su pueblo de todos modos.

“U-um, es un lugar llamado Pinu”, dijo Col nerviosamente; Lawrence nunca había oído hablar de él.

“Perdón, no lo conozco. ¿Dónde está? ¿En el este?”

Por el acento de Col, Lawrence supuso que también podría ser de bien al sureste.

Era un país de mares calientes y piedra caliza.

Por supuesto, Lawrence sólo había oído historias sobre el.

“No, al norte. De hecho, no es tan lejos de aquí…”

“¿Oh?”

Si era del norte y quería estudiar leyes de la Iglesia, él podría estar relacionado con los inmigrantes del sur.

Hubo muchos que habían abandonado sus hogares para buscar nuevas tierras en el norte.

Pero la mayoría de ellos no habían sido capaces de acostumbrarse al nuevo lugar, y las cosas habían sido difíciles.

“¿Está familiarizado con el río Roef que desemboca en Roam?”

Lawrence asintió.

“Es hacia el nacimiento allí-arriba en las montañas. Los inviernos son fríos, supongo. Pero cuando cae la nieve, es muy bonita.”

Lawrence estaba un poco sorprendido.

Él recordó la historia sobre Holo que estaba en el libro que le había prestado Rigolo. Decía que ella había salido de las montañas de Roef.

Pero cuando se trataba de personas que deambulan sobre esta región, los del sur eran ciertamente raros.

El río Roef era bastante largo-la población de su cuenca era sin duda la cifra más grande.

“Si te mueves lentamente, son dos semanas a partir de aquí. Si realmente las cosas no salen bien, yo pensaba que podría volver a casa”, dijo Col, avergonzado. Lawrence, por supuesto, no sonrió.

Se requiere una cantidad increíble de determinación para dejar el pueblo de uno.

Ya sea uno se haya ido en contra del pueblo o disfrutado de su apoyo ardiente, uno no podría muy bien simplemente entrar de nuevo sin haber logrado el objetivo.

Sin embargo, querer volver a casa era una emoción que todos sentían en un momento u otro.

“¿Así qué entonces inmigraste a Pinu?”

“¿Inmigrar?”

“Lo que quiero decir es, ¿migraste allí desde el sur?”

Col se quedo boquiabierto por un momento, luego sacudió la cabeza. “N-no, pero hay una historia de que la ubicación original del pueblo se hundió en el fondo de un lago creado en un deslizamiento de tierra.”

“Oh no, sólo quiero decir que no muchas personas del norte estudian leyes de la Iglesia.”

Los ojos de Col brillaron ante las palabras, y sonrió con un poco de timidez. “Mi maestro-er, quiero decir, el profesor Rient- también solía decir esas cosas. ‘Si sólo más personas de las tierras paganas abrieran sus ojos a las enseñanzas de la Iglesia’, decía él.”

Lawrence se preguntaba por qué la sonrisa vergonzosa de Col parecía tan tímida.

“No hay duda. ¿Alguno de los misioneros fueron a tu pueblo?”

Si hubieran sido misioneros moderados, sería por la gracia de Dios. La mayoría luchaba con espada en mano, participando en el saqueo y asesinato bajo los auspicios de “reforma”.

Pero si ese hubiera sido el caso, Col habría aprendido a odiar a la Iglesia y nunca habría pensado estudiar Derecho Canónico.

“Ningún misionero vino a Pinu”, dijo él, y de nuevo su mirada estaba fija en la distancia.

Su perfil era de alguna manera terriblemente inadecuado para su edad verdadera. “Llegaron a un pueblo a dos montañas de distancia-un lugar más pequeño que Pinu, con muchos cazadores expertos en capturar búhos y zorros. Un día hombres llegaron allí desde el sur y construyeron una iglesia.”

Parecía poco probable que Col entonces explicara que los aldeanos habían escuchado agradecidamente los sermones de los misioneros y abrieron sus ojos a Dios.

La razón era obvia.

“Pero”, dijo Lawrence, “cada pueblo tenía su propio dios; los que se rebelaron contra la Iglesia eran-“

Sorprendido, Col miro a Lawrence.

Eso era más que suficiente.

“Supongo que tendrías que decir que ahora soy un enemigo de la Iglesia. ¿Puedes explicar qué pasó?” preguntó Lawrence.

Todavía aturdido, Col parecía estar a punto de decir algo, pero incapaz de formas las palabras, él cerró la boca.

Él miró hacia abajo, digiriendo la mirada de aquí a allá, antes de volver a mirar a Lawrence.

“¿De verdad?”

Era obvio que Col no estaba acostumbrado a dudar de los demás.

Si se mantenía de tan buen corazón, mucho sufrimiento le esperaba.

Y aun con todo esto, era parte del encanto del muchacho.

“Sí, en el nombre de Dios lo juro.”

El rostro con mueca de dolor de Col era tan encantador que Lawrence no pudo evitar acariciar la cabeza del muchacho.

“…Los jefes de todos los pueblos de nuestra región no se habían reunido en 220 años, escuche”, comenzó Col. “Se reunieron por muchos días, discutiendo si se debía ceder ante la Iglesia o defenderse. Si no recuerdo mal, el ambiente no era uno de acceder a un debate con la Iglesia. Las noticias que nos llegaban cada día a través de las montañas eran sólo de quien había sido ejecutado. Pero finalmente llegó el invierno, y el líder de la Iglesia cayó enfermo, y fuimos salvados cuando se fue de la montaña, murmurando que él no quería morir en una tierra pagana como esta. Por supuesto, si hubiera llegado a una pelea, conocíamos más las montañas y había más de nosotros, así que habríamos ganado.”

Si esa hubiera sido la verdadera intención, lo habrían hecho cuando la Iglesia comenzó a tomar acción violenta.

La razón de que no lo hicieran fue porque todos entendieron lo que pasaría si llegaban los refuerzos.

No era como si nunca entrara información en los pueblos de montaña desde mundo exterior.

“Pero después de que el líder de la Iglesia se enfermó y tuvo que simplemente retirarse, me puse a pensar.”

Tan pronto como él lo dijo, Lawrence comprendió.

Col era un muchacho brillante.

En lugar de pensar acerca de sus creencias personales, él optó por tomar el camino más lógico para defender a su pueblo.

Él se dio cuenta del poder absurdo que viene con el uso de la túnica de un sacerdote de alto rango, el poder para empezar y terminar el intercambio de vidas humanas a voluntad.

Él estudiaría leyes de la Iglesia y entraría en sus estructuras de poder.

Así fue como Col planeaba proteger a su pueblo.

“¿Y nadie se opuso a tu decisión?”

Incluso Holo se volvería emocional, hablando de su tierra natal.

Col limpió sus lágrimas con el borde de la capucha, sus manos hechas un bollo. “El jefe… y la anciana… me apoyaron.”

“Ya veo. Debieron haber pensado que podrías hacerlo.”

Col asintió con la cabeza, pero se detuvo para limpiar sus lágrimas en su hombro antes de caminar de nuevo. “Ellos también me prestaron secretamente algo de dinero… así que tengo que encontrar una manera de volver a la escuela.”

Su mayor motivación era tal vez la necesidad de dinero.

El que luchó por el bien de otra cosa siempre fue más fuerte que el que lucho por él mismo.

Lawrence no era, sin embargo, tan adinerado como para darse el lujo de convertirse en patrón de Col.

Pero él podría ser capaz de darle al chico una pequeña ayuda.

Al enseñarle a hacer un poco de dinero y cómo evitar las trampas, Lawrence podría ser capaz de traer un poco de color al viaje del muchacho.

“Realmente no puedo ayudarte con tus problemas de dinero ahora mismo, pero…”

Col sollozó. “¡Oh! N-no, eso no es-“

“Pero en cuanto a la moneda de cobre. Si puedes encontrar una respuesta suficiente para convencer a Ragusa, es posible que haya una recompensa para ti.”

La razón de que Lawrence no estipulo la respuesta fue porque no había manera de saber lo que era sin preguntarle a la Compañía Jean. Pero aunque eso era imposible, ellos podrían inferir lo suficiente de la verdad para convencer a Ragusa.

No habría ningún pecado en esperar una recompensa por algo así.

Uno tenía que premiar a alguien que lo ayudó a arrancarse una espina de su dedo.

“Por supuesto, el efecto más útil que tendrá será quitar el nerviosismo de la jornada”, dijo Lawrence con una sonrisa, ligeramente acariciando la cabeza de Col.

“Sin embargo, hace un momento dijiste que parecía un festival, ¿te refieres a que se parecía a los de Pinu? ¿Son de esa forma?” preguntó Lawrence, señalando a la nave encallada ahora que los detalles de la escena estaban a la vista.

Una pequeña montaña de los restos de las embarcaciones había sido recogida en la orilla del río, y junto a ella, varios hombres fueron encendiendo fuegos y secando la ropa.

Pero eso sin duda no era el evento principal-el evento principal era la cuerda que se extendía por debajo de la embarcación encallada y los hombres en tierra que tiraban de ella.

Eran una mezcla de edades y apariencias, con la única similitud siendo que su viaje río abajo había sido interrumpido por esta calamidad.

Algunos de los más codiciosos estaban hombreando sus cargas y dirigiéndose río abajo, pero la mayoría las puso a un lado y pusieron sus esfuerzos en tirar de la cuerda.

Incluso un caballero a caballo con capa larga se unió al esfuerzo, por lo que los espíritus eran altos. Algunos hombres estaban en la cubierta del barco con los postes, evitando que se vuelque o sea arrastrado-ellos levantaron sus voces en coro junto con el resto.

Col observaba la escena, fascinado, a continuación, al fin volvió a mirar a Lawrence. “¡Esto es más divertido que eso!”

Lawrence se quedó sin palabras al ver la expresión de Col.

Era difícil imaginar a un aprendiz más adecuado en caso de que opte por tomar uno-y no sólo porque Holo lo había dicho.

Una vez que el viaje de Lawrence con Holo llegara a su fin, el camino frio, duro y solitario del comerciante ambulante aún le esperaba. E incluso si Col no era substituto para Holo, el muchacho sin duda podría sentarse en el asiento de conductor junto a Lawrence.

Pero Col tenía sus propios objetivos y no existía sólo para la comodidad de Lawrence.

Razón por la cual Lawrence se obligó a no preguntar, “¿Quieres ser mi aprendiz?” (aunque le llevó un gran esfuerzo).

Lawrence se quejó en voz baja a los dioses de que la meta de Col no era convertirse en un comerciante.

“Supongo que será mejor ayudarles, entonces. Tirar de la cuerda nos calentará para protegernos del frío.”

“¡Si, señor!”

Justo cuando Lawrence y Col comenzaron a caminar, Ragusa agitó su remo con una sonrisa y alzó la voz, su barco deslizándose suavemente por el río.


Había una gran diferencia entre ver a lo lejos y en realidad tirar de la cuerda.

El suelo turboso resbalaba cuando se lo pisaba, y sin guantes, la cuerda y el aire frío desgastaban sin piedad la piel de las manos.

Además de eso, como la cuerda estaba unida a una sección de la embarcación que estaba por debajo de la línea de flotación, las personas tirando tendrían que tirar hacia atrás contra la resistencia inquebrantable.

Por lo cual todo el mundo, naturalmente, se caería y pronto todos estaban cubiertos de barro.

Lawrence y los otros comerciantes y viajeros comenzaron con entusiasmo, pero ni bien la dificultad se volvió aparente, comenzaron a perder visiblemente su vigor.

No importaba que tan duro tiraran, lo único que salía a flote eran fragmentos de la embarcación arruinada, por lo que la moral bajo.

Y los barqueros, que se habían desnudado en el clima helado para nadar bajo el agua y atar la cuerda a la embarcación, tenían los labios azules y la cara blanca por el frío.

Después de encender un fuego, una actriz viajera y una costurera-alentadas por Holo y Ragusa-saltaron al río, pero el agua estaba tan fría que ninguna cantidad de fuerza de voluntad pudo superarla. Cuando se arrastraron de nuevo a la orilla, se veían terribles.

Finalmente, incapaz de seguir mirando, un barquero veterano los convoco. Quizás los barqueros eran demasiado tercos para admitirse a sí mismos de que era imposible. Su rostro deformado era doloroso de ver.

Una ola de rendición emanaba de Lawrence y el resto. Los comerciantes salieron rápido del juego una vez que vieron que no había ningún beneficio en ello.

Los barqueros, que vivían su vida en el río, parecían tener toda la intención de usar la fuerza de voluntad para levantar la embarcación, pero cuando uno y luego otro soltó la cuerda y cayeron en el agotamiento, parecían entender que era imposible. Llevaron a cabo una conferencia en torno a un miembro de mediana edad de su profesión y pronto llegaron a una decisión.

Tanto Lenos y Kerube estaban lejos, y el sol pronto se pondría.

Si los barqueros hacían esperar por más tiempo a sus pasajeros, ellos inevitablemente dejarían una mala impresión.

Sin más que decir, la tira de la cuerda fue terminada.

Lawrence no descuido su propio estado físico, pero él rara vez tenía la necesidad de hacer este tipo de trabajo. Su cuerpo se sentía pesado, y las palmas de sus manos ardían como si estuvieran quemadas. Su mejilla izquierda hinchada estaba lo suficientemente fría que ya no sentía dolor.

“¿Estás bien?” preguntó Lawrence.

Col se había retirado rápidamente de tirar la cuerda. Tal vez por el ambiente festivo en torno a él, él había hecho todo lo posible, arrastrado por el ambiente y poniendo toda su fuerza en la tarea.

Pero su cuerpo era delgado y pronto llegó al límite de su resistencia, retirándose disculpándose de la tarea.

“Ah, sí… en verdad lo siento.”

“No lo sientas. Mira a todos estos comerciantes. Desean haber hecho lo que hiciste.” Lawrence hizo un gesto con el mentón a los pequeños grupos de comerciantes sentados aquí y allá, que ni siquiera estaban tratando de ocultar su irritación ante el resultado desfavorable que la inversión de su esfuerzo había producido.

Algunos de ellos estaban perdiendo los estribos-muy probablemente los que estaban tratando de mover pieles río abajo.

“¿Cómo planean compensarnos por esta pérdida?” gritaron.

Si Lawrence también hubiera estado moviendo carga de esta manera, él habría sentido lo mismo. A pesar de que se sentía mal por los barqueros que eran el blanco de tanta ira, no hizo nada para intervenir.

Y lo peor de toda la situación eran las personas a bordo de los barcos que habían sido detenidos por los restos de la embarcación hundida-especialmente un barco más o menos el triple del tamaño de Ragusa el que fue literalmente colmado con pieles. Ellos estaban tratando de llevar las pieles a tierra, y mirando la cantidad, Lawrence podía entender por qué. Incluso si no hubiera habido un barco hundido bloqueando el medio del río, un pequeño disturbio habría sido suficiente para volcar la embarcación sobrecargada.

Una rápida búsqueda no reveló quien era el culpable de la situación.

Lawrence imaginó que se escondían para evitar las críticas, pero eso no parecía cobarde.

No era una exageración decir que en el comercio, quien primero movía sus bienes era el primero en ganancias. Eso era especialmente cierto para las ciudades portuarias, donde grandes embarcaciones arribaban llevando enormes cantidades de mercancías, y que incluso se ha dicho que los buques que transportaban los mismos bienes, sólo los dos primeros en llegar serían capaces de generar ganancia.

Un barco hundido en el río no era una ocurrencia común, por lo que era casi una certeza que era un plan de Eve-era la manera perfecta para garantizar sus propias ganancias y la manera perfecta de causarles a aquellos que la seguían un sin fin de dolor.

Varios hombres con pinta de comerciantes ni siquiera se quejaban, en lugar de eso se sentaron desanimados, con la cabeza en sus manos, atormentados por la incertidumbre de si serían capaces de convertir sus pieles en dinero.

Era imposible saber cuántos de ellos serían capaces de mantener su compostura.

No sería sorprendente si simplemente explotaban.

“Así que… ¿qué pasará a continuación?” preguntó Col, sacando un odre con agua y entregándoselo  a Lawrence.

Col no tenía prisa en llegar a Kerube; simplemente estaba asimilando la escena y haciendo una pregunta.

“El río tiene muchos dueños a lo largo de su camino, y cada uno es responsable de lo que sucede en su sección. Lo más probable es que el dueño de esta sección envié caballos y hombres a primera hora de la mañana-con los caballos tirando, estoy seguro de que serán capaces de retirar los restos.”

“Ya veo…” Col miró vagamente la superficie del río, tal vez imaginando el equipo de caballos atados a la cuerda.

Lawrence puso el odre con agua en sus labios mientras contemplaba los restos del naufragio, su proa apuntando hacia arriba fuera del agua, como si estuviera a punto de saltar en el aire.

De pronto él oyó pasos.

Se dio la vuelta, pensando que podría ser Holo, pero allí estaba Ragusa.

“Eh, ¡amigo! Perdón por hacerlo caminar”, dijo el hombre con un leve saludo de manos, lo que le permitió a Lawrence ver que la palma de su mano gruesa estaba hinchada y roja.

No hay duda de que llevar a la gente y a las mercancías a tierra con el río tan atestado de barcos había sido una tarea difícil.

El esfuerzo de llevar su barco tan cerca de la orilla sin duda había tomado más esfuerzo que su trabajo habitual.

Si apenas un poco del casco estaba tocando el suelo, mover el navío requiere una cantidad anormal de fuerza.

“No, en absoluto-no me importa caminar a lo largo del río.”

“¡Ja-ja-ja! Le tomare la palabra, entonces”, dijo un disgustado Ragusa con una carcajada mientras se rascaba la cara y mirando hacia el río con un suspiro. “Esto realmente es la peor suerte. Creo que van a ser capaces de hacer algo al respecto mañana por la mañana.”

“¿Usted cree que el hundimiento del barco tiene algo que ver con el comercio de pieles?”, preguntó Lawrence. Era lógico pensar que sí.

Al preguntarle eso, Ragusa asintió, despeinando el cabello de Col mientras el chico miraba vagamente hacia el río, exhausto. “Creo que sí. Sin embargo, esto es una locura. Debe haber algún tonto que ama más al dinero que a su vida. Podrían ser sentenciados a la rueda por eso, sin ni siquiera un juicio. Aterrador.”

La rueda era una forma espantosa de ejecución. Las víctimas son atadas a una rueda de carreta con los huesos y articulaciones triturados, luego eran dejadas en una colina para ser comidos por los cuervos, aun atados a la rueda.

Sin embargo, Lawrence estaba seguro de que Eva podría escapar.

Él incluso esperaba que ella afirmara con seguridad sus ganancias, sin guardarle rencor por haberle arrebatado la suya.

“Así que, ¿qué hay de ustedes, entonces?” preguntó Ragusa.

“¿A qué se refiere?”

“Si siguen caminando por el camino, hay una posada junto a un puesto de control. Por supuesto, no es lugar para que una dama pase la noche”, dijo Ragusa, mirando a Holo.

Holo, por su parte, estaba charlando felizmente con una mujer alta, que parecía ser una actriz o una artista.

“En este momento, el capitán de aquel naufragio de barco junto con el propietario de la carga se dirigen río arriba a negociar con algunos vendedores ambulantes. Me atrevería a decir que la comida y la bebida llegarán alrededor de la puesta del sol, pero si espera a eso, van a tener que acampar, sin duda.”

Lawrence ahora entendía por qué el capitán del barco no estaba por ningún lado.

“Nunca esperamos tener un techo sobre nuestras cabezas mientras viajamos. Muy por el contrario-nosotros estaremos agradecidos de que sea tierra firme en lugar de un barco oscilante”, respondió Lawrence.

Ragusa hizo una mueca, como si mirando algo muy brillante, y luego se encogió de hombros.

Luego suspiró. “Estoy contento de que sólo hayan comerciantes en los barcos. Si hubiéramos estado llevando a mercenarios, esto habría ido muy mal.”

“Sin embargo, algunos de ellos parecen bastante enojados.”

Ragusa se ​​echó a reír. “¡Voy a aguantar sus gritos! Los mercenarios primero sacan sus espadas y preguntan después.”

Tal vez ante la ligereza con la que habló Ragusa, Col se encogió como si después de haber ingerido un barril de vino.

“Sin embargo, sea quien sea hundió ese barco, será mejor que vigile sus pasos. Espero que el Conde Bulgar los atrape.”

Aunque Lawrence animaba interiormente a Eve, ciertamente entendía el enojo de Ragusa.

Pero él sentía que si respondía a esa declaración, él podría revelar sus propios sentimientos, así que Lawrence cambió de tema.

“¿Acaso usted no tiene algo de carga urgente, también?”

El bote llevaba monedas de cobre.

Ya que estaba destinado a ser transportado a través del mar, su plan de transporte era más estricto que la carga normal.

“Aye. El plan consistía en recibir la entrega de la carga en Lenos, pero el comerciante llego tarde-así que ya estoy retrasado con el horario. Nada de esto es culpa mía, pero cuando pienso en lo que va a suceder una vez que llegue a Kerube, es francamente deprimente.”

“He llevado carga así antes. Es exasperante”, coincidió Lawrence.

Para hacer solo una pieza de ropa, era bastante común que el suministro de las materias primas, la construcción, el teñido, la sastrería y la venta final sean todos en diferentes ciudades.

A medida que viajaba de un comerciante a otro, de un expedidor a otro, un solo traspié en el proceso alteraría toda la cadena.

Que la lana de ovejas de una tierra lejana pudiera cruzar el océano para llegar a ser ropa en otra tierra era un milagro en sí mismo-para ser capaz de hacerlo en el plazo previsto y con ganancia era un logro divino.

Pero es la manera del mundo que lo imposible sea exigido con frecuencia.

Las dificultades de Ragusa estaban ocultas.

“Y lo peor, ¡es carga con una historia extraña! ¿Pudo resolver algo sobre eso?”

Él sin duda quería decir que el número de monedas de cobre dirigidas a la Empresa Jean en Kerube no cuadraba.

Si resultaba ser algo interesante, Ragusa probablemente sentirá un cierto grado de satisfacción.

“Desafortunadamente no.”

“Bueno, nadie se ha dado cuenta hasta ahora. Supongo que no es una pregunta tan fácil de responder.”

Eso era lógico.

“Por cierto-“, comenzó Ragusa.

“¿Si?”

El gran hombre se sonó la nuca y se volteo hacia Lawrence, continuando, “¿Paso algo con su encantadora compañera?”

“¿Qu-”

La incapacidad de Lawrence para preguntar fríamente “¿Por qué pregunta?” era prueba suficiente de que algo había sucedido en realidad.

Incluso el somnoliento Col ahora miraba a Lawrence.

¿Cómo sabia Ragusa que algo había sucedido?

“Solo me preguntaba por qué ella no había regresado ahora que las cosas se han calmado un poco-supongo que tenía razón”, dijo Ragusa, y aunque Col asintió con la cabeza, parecía un poco sorprendido. “Vamos,” continuó Ragusa, “usted no puede decirme que no se dio cuenta después de lo cerca que ella estaba antes. ¡Ella no parecía querer dejar su lado por un momento! ¿Estoy en lo cierto?” Él dirigió las últimas palabras a Col, quien asintió tímidamente.

Lawrence miró hacia otro lado y se cubrió los ojos con la mano.

“¡Ja-ja-ja!” se rió Ragusa. “No crezcas como este hombre, ¿me oyes?”

Lawrence gimió ante ese golpe final, maltrecho por la respuesta desconcertada y tímida de Col.

¿Qué diría Holo si estuviera aquí?

Ahora que lo piensa, ella probablemente estaba escuchando con esos agudos oídos de ella.

“Así que vamos-desembúchelo.”

“¿…Huh?”

“¿Por qué pelearon? Cuando el vino y la comida lleguen desde río arriba, las cosas se volverán muy festivas, sabe. Y este grupo va a tener bastante ira que ventilar una vez que pongan un poco de licor en sus vientres. Van a ser una manada de lobos.”

Ragusa sonrió, dejando al descubierto dientes que aunque estaban torcidos, eran lo suficientemente fuertes para incluso masticar la hierba más dura.

Las experiencias de Lawrence en su viaje le habían dado los medios para no ponerse demasiado nervioso por las bromas de Ragusa-sin embargo, el ser incapaz de hablar con Holo durante las festividades era una gran pérdida, sin duda.

Aunque solo fuera por eso, el hecho de que el final del viaje estaba ahora decidido significaba que no podía permitirse el lujo de perder ni un solo día con ella.

¿Cuántas oportunidades quedaban para poder disfrutar de un festival con Holo?

Los comerciantes  siempre estaban considerando las pérdidas y ganancias. Siempre.

Y lo cierto era que aún no sabía por qué estaba enojada Holo. Tal vez para Ragusa, que era unos años mayor que Lawrence, la solución era obvia.

El problema era, que tenía que hablar.

A pesar de haber conseguido por fin un cierto grado de confianza en su relación con Holo, no era tan fuerte como para poder exponer esa relación a un desconocido y todavía sentirse confiado.

“Vamos, ¡tenga un poco de confianza en mí! Escuche bien–” Ragusa puso su enorme brazo sobre los hombros de Lawrence; parecía lo suficientemente fuerte como para derribar Lawrence de un solo tirón.

Parecía como si él estuviera tratando de ocultar su conversación de Col, pero Col se puso cerca de Ragusa y escuchó.

“Tengo un poco de confianza cuando se trata de estas cuestiones problemáticas. ¿Sabe por qué?”

Lawrence sacudió la cabeza, y Ragusa retiró su brazo de Lawrence y golpeó su pecho con orgullo. “He estado llevando botes arriba y abajo del río por los últimos veinte años. Cuando se trata de hacer borrón y cuenta nueva, ¡solo déjemelo a mí!”

Detrás de Ragusa y a cierta distancia, Holo había estado hablando con la actriz cuando Lawrence vio que de repente ella se echó a reír.

Ella había estado escuchando.

Holo no parecía disgustada.

Lo que significaba que ella también quería aclarar esto lo antes posible.

Y mientras que Lawrence no podía contar realmente con Ragusa, el bien podía hablar con él, ya que la relación de Lawrence y Holo era evidentemente fácil de entender desde el exterior.

“En ese caso… ¿puedo?”

“Cuenta conmigo, amigo.”

Ellos pusieron sus cabezas juntas, no sólo Ragusa, sino también Col.

A pesar de que sus edades y profesiones eran diferentes y aunque sólo se habían conocido ese mismo día, los tres ahora parecían viejos amigos.

Lawrence consideró fríamente que sin antes haber conocido a Holo, esto nunca habría sucedido.

De alguna manera sentía que incluso si tenía que dejarla, él sería capaz de seguir adelante.

“¿Alguien tiene alguna trapos viejos o cosas que no necesita?”

Fue el llamado y pronto una impresionante pila se había formado.

Se amontonó en la ribera mientras los preparativos para las festividades continuaron.

Había un vendedor ambulante de alimentos en el puesto de control aguas arriba, y toda la carga de comida de la mula del hombre había sido comprada y entregada sin dudarlo.

Al principio, varios comerciantes habían ventilado su ira con el capitán de la embarcación hundida y el transportista de piel, como si el peso de sus pecados fuera igual al peso de las pieles que habían tratado de mover-pero golpearlos no haría utilizable el río.

Por supuesto, eso no significaba que los otros comerciantes simplemente no dijeran nada, pero en todo caso, los intercambios fuertes eran una especie de ceremonia para arrojar la frustración que el río obstruido había causado.

Al final no hubo violencia, y después de una breve pausa, la comida y la bebida que había comprado el transportista de piel fueron entregadas y las sonrisas volvieron a las caras de todos.

Dado que no había nada más que se pudiera hacer, no gozar habría sido un desperdicio.

A pesar del estado de ánimo de los enemigos uniendo las manos en alegría, no había nadie al lado de Lawrence.

Ni siquiera Ragusa o Col estaban allí.

“No crezcas como este hombre, ¿me oyes?”

Después de que Lawrence había explicado las circunstancias del enfado de Holo, los dos se habían quedado en silencio.

Finalmente, Ragusa había abierto la boca para hablar, pero no a Lawrence- sino a Col.

Col muy consideradamente no contestó la primera pregunta de Ragusa, pero cuando Ragusa lo miró y le preguntó: “También te has dado cuenta, ¿no es así?” él había asentido vacilante de forma positiva.

Lo que significaba que Lawrence tuvo la culpa-así que Ragusa puso su pesado brazo sobre los hombros de Col y se llevo al muchacho por la fuerza.

Había dejado a Lawrence solo con una pista.

“El río fluye. Pero- ¿por qué fluye?”

Era un acertijo.

Col también había inclinado la cabeza en la confusión por las palabras, pero cuando Ragusa susurró al oído del niño, sus ojos se habían iluminado con comprensión.

Parecía ser que ambos habían entendido fácilmente la razón del enojo de Holo.

Lo que era peor, era evidente que algo tan obvio que se rindieron con él, dejándolo solo para reflexionar sobre sus errores.

Lawrence se sentía como un aprendiz que había sido dejado afuera de pie porque era incapaz de hacer lo que le decían.

Al ver a Ragusa y a Col hablar con Holo, ese sentimiento se hizo más y más pronunciado.

No–era eso exactamente, con Holo evitando mirar en su dirección, y Col y Ragusa a veces  lanzando miradas furtivas.

Cuando se dieron cuenta que Lawrence miraba hacia ellos, él pudo notar, incluso a esa distancia, que se encogieron de hombros y sonrieron.

Holo arrastró a Col de debajo del brazo de Ragusa, acariciando la cabeza del chico y abrazándolo.

Lawrence podía notar que Col se estaba poniendo nervioso, pero tan pronto como Col miró a Lawrence, este último no podía hacer nada más que mirar hacia otro lado, con el ceño fruncido.

Le estaban haciendo burla.

Pero, extrañamente, Lawrence no se sintió mal-ni siquiera siendo burlado por Ragusa y Col, así como también por Holo.

No hace mucho tiempo, justo antes de conocer a Holo, él creía que una vez que la reputación de un comerciante fue dañada, recuperarla no una tarea sencilla.

Así que sacaba el pecho, se ponía en aires de grandeza, decía mentiras, y no confiaba en nadie.

Y se dio cuenta de que esa conducta era exactamente lo mismo que le vino a la mente cuando miró a Col.

Cuando Lawrence le había propuesto a Col comprar su fajo de papeles, Col lo había mirado con resentimiento, como negándose a ser forzado a venderlos a bajo precio.

Tal acción fue la peor-hizo parecer a Col tacaño y desagradable, pero Lawrence sabía muy bien que él mismo había sido cautivo de la misma conducta hasta hace poco.

No es sorpresa que Holo se burle de mí, murmuró interiormente, agarrando un puñado de su pelo.

Empezó a preguntarse si él aún era un comerciante hecho y derecho.

Holo lo veía claramente como un joven presumido, absorto en sí mismo.

Él no pudo evitar sonreír.

A pesar de haber estado tan hambriento de compañía que había empezado a desear que su caballo hablara, volverse cercano a otros realmente era así de simple.

Lawrence se preguntaba si las personas que había conocido hasta el momento lo habían mirado con la misma sonrisa indulgente con la que Holo y Ragusa miraron al obstinado Col.

Y sin embargo-

“Dicho todo esto, esto no me dice cual es la respuesta correcta”, se dijo Lawrence a sí mismo, suspirando.

Ragusa y Col dejaron a Holo para obtener alguno de los vinos que rondaban por ahí.

Col debió haber tenido una mala experiencia con el licor en el pasado, porque incluso desde la distancia, era obvio que no le gustaba, pero Ragusa aún colgaba borracho del niño.

Col había dejado la mochila que llevaba con Lawrence; él tomó el vino destilado de ella.

Lawrence había elegido el fuerte licor destilado en previsión del frío de la noche a bordo del barco, donde sería imposible encender un fuego-pero él esperaba que el razonamiento de Holo sea un poco diferente.

Ella probablemente había estado pensando en algo extraño cuando golpeó felizmente a Lawrence-¿pero qué?

Los acertijos se apilaron uno tras otro.

La confianza de Lawrence de tener una mente mejor que el promedio se erosiono, pero esos pensamientos patéticos solo duraron un instante.

Un grito se levantó, y de repente en la orilla del río floreció una gran bola de fuego.

No-no era una bola de fuego, Lawrence se dio cuenta, pero la fogata hecha de trapos desechados y barriles rotos estalló tan rápido que una vez encendida fue un error fácil de cometer.

Alguien tuvo que haber echado aceite sobre ella.

El humo negro espeso se elevó en el aire como un cráneo, el fuego amarillo chisporroteante.

En un viaje de invierno, donde había una fogata, las palabras amigo y enemigo no tenían sentido.

A ninguna señal en particular, todos levantaron sus copas.

Entonces, de repente, las cosas se desarrollaron.

La mujer con la que Holo había estado hablando parecía ser de hecho una actriz, y ella y su grupo saltaron hacia adelante, como si proclamando que el evento era su escenario.

Había flauta y tambor, canto y baile. Algunas personas alegres los siguieron, evitando hábilmente derramando su vino mientras bailaban.

Su baile no era el delicado y cuidadoso juego de pies del palacio imperial, sino más bien una cosa alocada, saltando y brincando.

El resto de la gente reunida observo y se rió, levantando sus voces en conjunto o, como Ragusa, jugando juegos de beber.

No había nadie cerca de Lawrence.

Una triste sonrisa apareció en sus labios, pero él se ahogó cuando sintió una presencia en la oscuridad.

Sólo había una persona que se juntaría con un comerciante ambulante tonto como él.

Él miró, y era Holo.

“Whew. Hablar después de un largo silencio-te pone sediento”, dijo ella, como hablando consigo misma. Luego le robó el barril a Lawrence y tomó un trago.

No se trataba de cerveza o de vino suave.

Holo cerró los ojos y apretó fuerte la boca.

Luego, después de exhalar una gran bocanada de aire, se sentó en el acto.

Ella parecía haber renunciado en ignorarlo, pensó Lawrence, así que se sentó junto a ella.

“Así que, esa actriz… de que estaban ha-“

Él no terminó la frase, porque en cuanto empezó a hablar, Holo aparto bruscamente la mirada.

Lo que le sorprendió no era que no le hiciera caso.

Sino que estaba feliz por eso.

“Ugh, ¡es una noche fría!”, dijo Holo, sin responderle a Lawrence en lo más mínimo. Ella no lo miró a los ojos, pero mientras hablaba, se acercó a él, del mismo modo que lo haría cuando estaban en el asiento de conductor.

Al principio, Lawrence se preguntó si ella estaba siendo terca, pero luego se dio cuenta de que él era el terco.

De algún modo, tenía la sensación de que si disculpaba hoy, aunque podría ser patético, ella lo perdonaría.

Fue antes que ella se había enfadado con él por no entender algo obvio.

Pero ahora, como ella había sido capaz de burlarse y reírse de Lawrence, capaz lo escuche.

Él sintió la tentación de decir simplemente, “No lo sé”.

Allí apoyada contra él, ella probablemente miraría hacia arriba, irritada por el ruido.

Entonces ella le lanzaría algunas invectivas molestas.

Pero ella no se pondría de pie, ni tampoco se alejaría de él.

Era como que si ella estuviera diciendo que cuanto más cerca estaba de él, mejor podía oírle.

Lawrence no dudó de la idea. Después de todo, dudar de eso sería equivalente a dudar de todo lo que pasó en sus viajes con ella.

Una leve sonrisa disgustada apareció en su rostro.

Holo pareció darse cuenta de esto; sus orejas se movieron bajo su capucha. Su cola se movía a la espera de las palabras patéticas que oiría pronto.

Lawrence habló, como para responder a esa expectativa.

“Esos artistas ambulantes son excelentes. Es un baile encantador.”

“¿Qu-?” Holo se estremeció como si su cola hubiera sido pisada, mirando a Lawrence.

“¿Hmm?”, preguntó él, pero por supuesto no recibió respuesta.

No había nada que Holo odiara más que ser sorprendida por sus expectativas arruinadas.

El movimiento rápido de su cola hizo su enojo muy claro.

Estaba claro, sin embargo, su diversión también era innegable.

“P-pude haber pescado un resfriado. La nariz me pica bastante.” El ligero temblor en su voz podría haber sido de la frustración por haber sido superada por Lawrence o del esfuerzo de tratar de no reírse.

Holo tomó un trago del licor, como para tragarse el sentimiento y luego eructó.

Lawrence podría decir que el silencio que siguió vino de cada uno de ellos, pensando el siguiente movimiento, tratando de superar al otro.

El sol dio un último destello antes de hundirse bajo el horizonte, y después de un solo aliento, las estrellas comenzaron a parpadear. La gente se amontonó alrededor de la fogata, comerciantes y barqueros por igual tratando de convertir la mala suerte de la demora del río en algo especial.

El viaje de la vida era corto, y no se podía perder ni un solo día.

La flauta fue soplada, el tambor golpeado, y la desgracia del barco hundido se convirtió en una melodía divertida por un juglar.

Había bailarinas seductoras revoloteando sus faldas mientras bailaban, junto con juerguistas agotados bailando torpemente, que parecían tambalearse constantemente a punto de derramar las bebidas que tenían.

Lawrence se había centrado en conseguir que Holo diga lo que estaba en su cabeza, pero ahora él sentía como si entendiera lo que había en sus pensamientos.

Holo, que creía que cualquier cosa era mejor con la bebida, no podía quedarse quieta en este entorno. No era el momento para que ella hable de sus sentimientos con un comerciante irremediablemente superado.

Holo miró a Lawrence con duda.

Ya que declaró que no iba a hablar más con él, tal vez ella realmente planeaba cumplir esa promesa, pero dicho eso, él sentía que sería una mala idea ponerse de pie de este lugar.

Tal vez era eso.

Lawrence ignoró su mirada tal como ella lo había ignorado, en lugar de eso, tomó el barril de vino de sus manos. “Con licor fuerte, el frío no será tan malo por un rato.”

Ante esas palabras, Holo parecía sonreír por la terquedad de ambos, su expresión suavizándose mientras rozó la mano de Lawrence, luego se puso de pie.

Lawrence se preguntó si ella iba a ir a bailar, pero su ropa era un poco suelta, y sus orejas y cola se asomaban, lo que era un poco preocupante.

Los ojos de Holo brillaban.

Sin duda, sus ojos lucían de la misma forma durante el festival pasado.

Y era comprensible también, que en un ambiente de diversión como este, ella descuidadamente pueda dejar ver su cola.

Ella podría incluso dejarse llevar y asumir su forma de lobo, levantando un gran furor.

Ella seguramente no haría algo así, aquí y ahora, pero por la forma en que estaba revisando su túnica y fajín, ella pensaba bailar en serio.

Mirándola, Lawrence no pudo evitar expresar lo que le vino a la mente. “Deberías tomar tu forma de lobo y sacar ese barco hundido de una-“

No fue porque la expresión feliz de Holo desapareció de repente que Lawrence dejó de hablar; ni tampoco era porque recordó que ella no le respondería.

Holo asumiendo su forma de lobo y sacando los restos del naufragio del río. No era realmente factible, por supuesto, pero estaba sin duda dentro del ámbito de una broma perdonable.

No era una cosa difícil de decir, de verdad.

No era eso-era que él realmente no podía imaginarse a Holo asumiendo su forma de lobo para cualquiera.

En cuanto a por qué era eso, la respuesta llegó a Lawrence inmediatamente.

Y esa respuesta lo llevó a otra conclusión con una velocidad sorprendente.

El anteriormente rostro de Holo sin expresión ahora miraba hacia abajo a Lawrence con una sonrisa exasperada; por el contrario, Lawrence sintió que su rostro se ponía serio. La razón por la que Holo había estado enfadada-por fin la entendió.

“En serio…” dijo Holo, mirando alrededor brevemente antes de acercarse a él.

Sus brazos alrededor de su cuello mientras se sentaba ligeramente sobre él.

Como hombre, era una sensación agradable para Lawrence, pero teniendo en cuenta que ella estaba haciendo esto, ella debió haber estado lo suficientemente enojada de verdad para querer ignorarlo.

“Uno puede halagar a un cerdo sin dificultades, pero halagar a un hombre solo lo hace perderse a sí mismo. ¿No te lo dije?” dijo Holo medio susurrando al oído de Lawrence, sus mejillas lo suficientemente cerca para tocarse, pero Lawrence sabía muy bien los ojos de ella estaban entrecerrados.

Y el hecho de que Holo había mirado a su alrededor antes de acercarse a él, no era porque no quería que nadie la viera así. Fue todo lo contrario.

Al final de su mirada, Lawrence vio a Ragusa cubriendo los ojos de Col mientras el chico se retorcía para escapar, Ragusa riéndose a carcajadas.

Sus amigos barqueros también estaban viendo, por supuesto, sonriendo ya que la vista hizo un acompañamiento agradable con su licor.

No fue tan vergonzoso, ya que era simplemente incómodo.

“Si nuestras posiciones estuvieran invertidas, seguramente te habrías enojado de la misma manera. ¿Me equivoco?”

Su tono resentido hizo que Lawrence temiera que ella le arranque la oreja de un mordisco.

Pero eso no era realmente de lo que él tenía miedo.

Holo no mata a su presa rápidamente- ella prefería jugar con él por un tiempo antes de terminar su vida.

“Mmm.” Ella desenvolvió sus brazos alrededor de su cuello, se sentó, luego miró a Lawrence y habló, enseñando los colmillos. “¿Ahora me vas a mostrar cuán sincero sos?”

Cuando ella le toco la punta de su nariz con el dedo, él no se resistió.

Holo sonrió, luego se levantó y giró como un torbellino de viento.

Todo lo que quedó atrás fue el calor de su cuerpo y su aroma de cierta manera dulce.

Su sonrisa no se quedó en su memoria.

Después de todo, como el que sostiene la bolsa de monedas, esa era una sonrisa muy peligrosa.

“¿Sinceridad?” Lawrence se dijo a sí mismo, tomando un trago de licor.

Había sido cuando él estaba tratando de hacer que ella piense sobre el rompecabezas de monedas de cobre con él.

Holo era muy inteligente, y sus habilidades para burlarse de Lawrence, reírse de él, y hacerlo reír eran excelentes. Su mente era tan aguda que podría ser descrita como “misteriosa”; eso lo había salvado más de una vez.

Así que pensó que ella iba a disfrutar del desafío.

Pero ese no ha sido el caso.

Ragusa le había dicho a Lawrence, “El río fluye. Pero- ¿por qué fluye?”

Esas palabras, una vez le habían parecido un acertijo a Lawrence, pero ahora él entendía su verdadero significado.

Los barqueros recorrían las corrientes de los ríos mientras ofrecían sus servicios. Y esas corrientes nunca cesaban. Pero los barqueros no daban por sentado ese flujo. Siempre estaban agradecidos con el río, incluso con lágrimas por la profunda generosidad del espíritu del río.

Cuando Holo se enojó, de lo que Lawrence era culpable, era de no confiar en ella lo suficiente. Pero tomando su confiabilidad por hecho sugería que se estaba volviendo menos importante, y eventualmente él llegaría a pasarla por alto.

Supongamos que la amante de uno le escriba cartas de amor frecuentes. Si él le pide a ella que escriba su respuesta en su lugar, porque ella parecía disfrutar tanto escribiendo cartas, él se ganaría su enojo, y con razón.

En otras palabras, Holo había querido decirle a Lawrence que sólo porque ella puso su sabiduría a trabajar para resolver sus problemas no quería decir que le gustara resolver problemas.

Era obvio si él pensaba en ello.

A pesar de que era bastante dudoso que Holo use su sabiduría solo por el bien de Lawrence, por lo menos, ella estaría enojada con él si él no lo creía.

Lawrence se cayó en el acto.

Acababa de ser educado por Holo.

Eso fue lo que hizo su sonrisa tan aterradora.

“¿La sinceridad suficiente para equilibrar esto…?” Lawrence se sentó y tomó otro trago. “¡No la tenga a mano!”

Él exhaló un suspiro apestando a licor, y luego miró a Holo, que bailaba en frente del fuego.

Mientras ella agitaba sus brazos en el baile feliz, ni siquiera miró a Lawrence.

Él ya tenía miedo de lo que ella le iba a hacer comprarle.

Holo se junto de manos con la bailarina que había estado hablando antes en la orilla del río, y las dos bailaron con un juego perfecto de pies, como si hubieran practicado antes de tiempo. El sonido de la flauta tocando y los aplausos las recompensaron.

Como si aceptando la derrota por su demostración, la pila ardiente de trapos y desechos de madera se derrumbó sobre sí misma, soplando una lluvia de chispas en el aire, como el suspiro de un demonio.

Lawrence pudo ver una leve sonrisa en el rostro serio y febril de Holo, y su baile tenía un atributo de alguna manera inquietante. Parte de ello fue que ella era simplemente atractiva, pero también parecía como si estuviera tratando de olvidar algo.

Desde hace mucho tiempo, los festivales se han celebrado para marcar el final de un año y el comienzo del siguiente, y para calmar la ira de los dioses y espíritus. Lawrence se preguntó si la apariencia de Holo se debía a esa sensación, pero luego cuando se movía para tomar otro trago, su mano se congeló.

Se había dado cuenta que en realidad la mayoría de las cosas que hizo Holo, las hizo por él.

¿Eso posiblemente se aplicaba a las cosas fuera de ayudarlo a pensar en los rompecabezas y otras dificultades?

“Seguramente no-“

Holo bailó con alegría sin fin, aparentemente incapaz de pensar en otra cosa-ella de repente parecía muy pequeña.

Si la conjetura de Lawrence era correcta, su enojo fue en realidad por una tontería.

Si él era mucho más lento que ella como para no poder mantenerle el ritmo, entonces también podría decirse que ella corría por delante por su cuenta y se entrometía con las cosas.

Él bebió, y el licor fuerte le quemó la garganta.

Lawrence se paró, pero no para participar en el círculo de baile.

Para decirlo en sus propias palabras testarudas, se puso de pie para recoger información para Holo.

En el círculo de Ragusa, Col ya se había derrumbado y yacía boca arriba.

Lawrence se dirigió hacia ellos, con un leve movimiento de su mano, que Ragusa reconoció al alzar su copa.

Holo era una tonta.

Él quería probarlo.


“¡Aj-ja-ja-ja! ¿Las montañas de Roef?”

“Ho, es un lugar encantador. ¡Traigo madera fina de ellas cada año! Madera que ha bajado este mismo río y se fue a un reino en el lejano sur, para producir una… urp… gran mesa para el palacio. ¿Qué dices a eso, mi joven comerciante ambulante?”, dijo el barquero, vertiendo el vino de su propia bota de vino en el pequeño barril que Lawrence sostenía.

No era un barril dicho y hecho, por lo que era casi imposible de verter en él, y tanto el barquero sosteniendo la bota de vino y Lawrence estaban bastante inestables de mano.

Cada vez más y más vino se derramo fuera del contenedor, cayendo como una cascada hacia el suelo.

Lawrence estaba tan borracho que no le importó.

“Bueno, en ese caso, debería escribir esto en el costado de la madera: ‘¡Sus malditos impuestos son demasiado altos!’”, dijo Lawrence en voz alta, llevando el barril a su boca para tomar un trago cuando el barquero le dio una palmada en la espalda, haciendo que el vino esquive su boca y caiga al suelo.

“¡Sí! Tiene razón, mi amigo.”

En algún lugar en el fondo de la mente de Lawrence, se dio cuenta medio con tristeza y medio con orgullo que ni siquiera Holo jamás se había puesto tan borracha.

“Entonces, ¿qué hay de Roef?” preguntó Lawrence.

“¿Roef? Traigo madera fina de ese lugar…,” comenzó el barquero, repitiendo lo mismo-pero luego colapso en el acto.

“Que debilucho”, dijo uno de sus compañeros, más disgustado que preocupado.

Lawrence sonrió y miró las caras de los otros hombres. “Así que, ¿van a hablar conmigo ahora?”

“¡Ja-ja-ja! Reconozco que lo prometimos, así que no hay nada que hacer al respecto ahora. Dejaremos que Zonal se ocupe de esto”, dijo un barquero bebedor, sonriendo mientras abofeteaba la cabeza de su compañero caído.

El barquero llamado Zonal ya estaba inconsciente.

“En verdad, sin embargo, pensar que sería tan fuerte por tratar con una chica como esa-“

“¡Aye, aye! Aun así, debemos… ¡debemos mantener nuestras promesas!”

“Aye, es verdad…”

“Así que, ¿quería saber sobre Roef?”

El último en hablar fue Ragusa, que evidentemente era capaz de aguantar el licor-su rostro estaba casi rojo.

El resto de ellos estaba, al igual que Lawrence, un poco inestables en sus pies.

El propio Lawrence no estaba del todo seguro de su capacidad para permanecer consciente.

“Ah… sí, eso o de un lugar llamado Yoitsu…”

“No he oído hablar de este Yoitsu. Pero casi no vale la pena preguntar sobre Roef-sólo tiene que seguir este río. El río Roef se une con el, luego lo tiene que recorrer hasta el final.”

No estoy preguntando por detalles tan insignificantes, pensó Lawrence para sí mismo, pero cuando trató de recordar lo que le estaba preguntando, él no podía recordar.

Estaba borracho.

Pero Roef era la primera pista que necesitaba seguir.

“¿Me puede decir algo más… interesante?”

“Interesante, ¿eh?” Ragusa se ​​frotó la barba y miró a sus compañeros barqueros, a un hombre que parecía estar dormitando, sucumbiendo ante el alcohol. “Ah, ya lo tengo”, dijo, torciendo su barba, y luego caminando hacia su camarada caído y sacudiendo violentamente el hombro del hombre.

“Oye tú. ¡Despierta! Dijiste que tomaste un trabajo extraño recientemente, ¿no?”

“Mnngh… uuh… no lo puedo aguantar más…”

“¡Idiota! ¡Oye! Lo trajiste de Lesko en las cabeceras Roef, ¿no es así?”

El barquero llamado Zonal había estado bebiendo deliberadamente con Lawrence, y al parecer había sido atrapado en una aventura y tenía la cabeza profundamente agrietada por su esposa en venganza.

El propio Lawrence no estaba despreocupado de lo que podría sucederle si se entretenía con otra chica y Holo lo descubría.

“¿Lesko? Ah, sí, es una buena ciudad. Una y otra vez, traigo cobre de las montañas allí… fluye como el agua. Ah, y el licor es de primera clase. ¿Cómo puedo decirlo…? Tienen docenas de máquinas que pueden sacar el licor más fuerte del vino más fino. ¡Oh, mi novia de piel de cobre! ¡Que las bendiciones del fuego y el agua estén con tu piel brillante!” grito Zonal antes de caer de nuevo inmóvil, con los ojos cerrados. No estaba en absoluto claro si estaba despierto o dormido.

Ragusa le dio otra sacudida al hombro del hombre, pero Zonal ya era como una medusa arrastrada por las olas.

“¡Inútil!”

“’Novia de piel de cobre’, dijo él… ¿se refería a un destilador?”

“¿Mm? Oh, ¡sí! Está muy bien informado. Yo los he llevado como carga un par de veces. El licor que usted está bebiendo probablemente fue destilado en un destilador de Lesko.”

Hecho de hojas hábilmente golpeadas de cobre, un destilador sin duda tiene un brillo rojo atractivo. Y se dice a menudo que los que forman las curvas en las piezas de cobre tienen la silueta femenina en mente cuando los hacen, así que Lawrence entendió las divagaciones de Zonal.

“Mm, esto no es bueno. Él no se despertará hasta mañana.”

“¿Usted ha dicho… algo sobre un trabajo e-extraño?” Lawrence estaba bastante borracho y tenía dificultades para hablar correctamente.

Se le ocurrió preguntarse si Holo estaba bien, y cuando miró a su alrededor, una visión lo suficientemente terrible como para recuperarse de su borrachera en un instante le dio la bienvenida al final de su débil visión.

“Sí, un trabajo extraño… ¿hmm? ¡Ja-ja-ja! Ella tiene una rapidez felina alrededor-le sienta bien, ¿no cree?”

La risa de Ragusa se ​​dirigía a Holo, cuya figura danzante había sacado un gran grito de alegría de la multitud.

Ella se había quitado la pesada túnica y su cola revoloteaba por los aires mientras giraba y bailaba, manos unidas con la bailarina.

En su cabeza había la piel de lo que podría haber sido una ardilla voladora o algún animal pequeño, y a primera vista, parecía que ella estaba haciendo alarde de sus dos orejas y cola.

Lawrence se quedó sin habla por la imprudencia de Holo, pero nadie parecía estar interesado.

Cuando volvió a mirar con más atención, vio que la bailarina, también, tenía una piel de zorro envuelta alrededor como una cola improvisada, así como una piel de ardilla atada alrededor de su cabeza.

Aunque Lawrence no podía dejar de maravillarse por la osadía de Holo, tampoco podía descartar la posibilidad de que su juicio había sido nublado por el licor.

A pesar de que estaba preocupado por lo que pasaría si ella era descubierta, ella parecía verdaderamente alegre mientras bailaba.

Y sus ondas largas de cabello y su cola suave y mullida causaron que algo se agitara en el pecho de Lawrence, como un misterioso conjuro.

“Así que, sí, sobre ese trabajo extraño.”

Lawrence despertó de su sueño con las palabras de Ragusa.

En algún momento, la pregunta que Holo le había hecho en Lenos-“¿Qué es más importante, yo o la ganancia?”- se estaba volviendo cada vez menos difícil de resolver.

¿Qué significaba que él trató de justificar ese pensamiento diciéndose a sí mismo que era sólo el licor?

De cualquier manera, Lawrence golpeó ligeramente su cabeza nublada y volcó su atención a lo que estaba diciendo Ragusa.

“Él ha estado llevando giros de la misma empresa una y otra vez. Esa es la otra razón por la que estaba interesado en lo que usted estaba diciendo-tenía miedo de que el viejo Zonal se haya metido a sí mismo en algún tipo de relaciones extrañas. Y esa compañía es el proveedor de las monedas de cobre. Yo no tengo el valor suficiente para estas cosas.”

Debido a que los lugares que importaban y exportaban monedas de cobre tenían que estar cerca del poder político de la zona, no eran muchos.

A pesar de que una ciudad puede prosperar gracias a una mina de cobre, en los lugares donde la totalidad de la fortuna de la ciudad dependía de esa mina, los comerciantes y gobernantes de la zona se verían obligados a conspirar.

La voz de Ragusa ​​bajó; él no estaba diciendo nada bueno de los mismos comerciantes que le dieron trabajo.

Ya debió haber visto una buena cantidad de la corrupción.

La visión y el habla de Lawrence eran borrosas, pero sobre este tema, su mente estaba del todo clara.

“Pero… aún así, ¿eso no sería… el tipo de carta que le dejaría al carnicero?”

A los carniceros a menudo se les dan cartas para entregar, ya que hacen sus rondas entre los agricultores locales para comprar cerdos u ovejas casi todos los días.

Los barqueros subían y bajaban del río Roam.

No era extraño que se les diera una orden de moneda para entregar.

“Bueno, cuando él entregó un giro a la empresa Jean en Kerube que había recogido en Lesko, al parecer le fue dado un certificado de rechazo.”

“¿Un certificado de rechazo?”

En lugar de enviar un saco de monedas tintineantes, habría un pedazo de papel que dice por favor pagar a fulano de tal una cierta cantidad de dinero en un lugar determinado. El papel y el sistema detrás de él eran conocidos como giro, pero un certificado de rechazo significaba que alguien no quería convertir el giro en moneda como solicitado.

Pero lo que era extraño era la idea de que alguien enviara el mismo giro día tras día cuando estaba siendo rechazando.

“Extraño, ¿no? Le daban giros una y otra vez, sólo para que ellos sean rechazados cada vez. Alguien definitivamente trama algo.”

“…Puede… puede haber algún tipo de circunstancia…”

“¿Circunstancia?”

“Er… es un giro, es decir, que están transportando dinero. Y el valor del dinero es siempre cambiante. Si el valor del dinero cambia, mientras el giro estaba en tránsito… puede que no quieran honrar la orden, o…”

Los ojos de Ragusa estaban serios.

Mientras que tenga dinero, un comerciante ambulante puede ir donde quisiera y comprar todos los bienes que le guste, luego ir y venderlos en cualquier otro lugar-desde un cierto punto de vista, ese hombre era libre.

Por el contrario, los medios de vida de Ragusa y sus colegas estaban atados a un solo río.

Si hacen enojar a un transportista, incluso el río más profundo y ancho puede que se seque por completo.

Su posición débil significaba que se aprovechaban de ellos al hacerlos participar en conspiraciones extrañas sólo para terminar hundidos por completo.

El comercio que involucraba barcos era más agradable, pero un caballo y una carreta podrían ir a donde su conductor desee.

“Así que no hay necesidad de… preocuparse…” la cabeza de Lawrence se desplomó, y bostezó enormemente.

Ragusa observo dubitativo a Lawrence, luego dio un suspiro profundo. “Mmm. El mundo está lleno de cosas desconcertantes.”

“Si bien puede que la ignorancia sea un pecado… es imposible saberlo todo.”

Incapaz de soportar el peso de sus propios párpados, los ojos de Lawrence se cerraron más y más.

Todo lo que podía ver ahora era la forma de piernas cruzadas de Ragusa, y Lawrence se preguntó si pronto estaría en su límite.

“Es cierto. Jaj. Vi la torpeza del muchacho con una sonrisa, pero ahora veo que no soy tan diferente. A diferencia de nosotros, él fue engañado por una pila de papel barato, pero en el lugar correcto, él sería más sabio que cualquiera de nosotros, ¿no es así?” dijo Ragusa, erizando el pelo del desmayado Col.

Había verdadero arrepentimiento en los ojos de Ragusa, como que si Col realmente no hubiera podido pagar el pasaje del barco, Ragusa habría utilizado eso para mantenerlo a bordo.

“Era… leyes de la Iglesia, ¿no?”

“¿Eh? Ah, si… eso dijo.”

“Y qué cosa más irritante para estudiar. Si él trabajara conmigo, no habría que estudiar eso. Además obtendría tres… no, dos comidas al día.”

Lawrence se encontró sonriendo por la honestidad de Ragusa.

Con trabajo físico, sólo obtienes tres comidas al día cuando eres hecho y derecho.

“Él parece tener un objetivo”, dijo Lawrence, y Ragusa le dirigió la mirada.

“Vamos… ¿trató de adelantarse a mí, tentándolo mientras estaban caminando?”

Su enojo parecía auténtico, lo que era una prueba de lo mucho que Ragusa pensó en Col.

Era casi extraño para un hombre de la edad de Ragusa estar buscando un aprendiz para entrenar para heredar su barco. Si el propio Lawrence habría sido un poco más viejo, él se hubiera rebajado encantado a trucos sucios para asegurar que Col se quedara con él.

“No hice tal cosa. Sin embargo, confirme la fuerza de su voluntad.”

“Mmph.” Ragusa se ​​cruzó de brazos y gruñó a través de su nariz.

“Lo único que podemos hacer es… tratar… tratar de dejarlo con una pequeña deuda de gratitud, espero”, dijo Lawrence a través de un hipo, por lo que el inflexible barquero se rió por lo alto a la manera de su clase.

“¡Bwa-ja-ja! Creo que sí. ¿Qué voy a hacer? Si el muchacho resuelve el rompecabezas de las moneda de cobre, su boleto va a valer algo.”

“Eso es lo que él planea.”

“¿No va a tirar una pista?” Ragusa se ​​inclinó hacia adelante, hablando con complicidad, pero Lawrence sólo se desplomó.

“Por desgracia no puedo. Y aunque pudiera… él me va a deber, también, así que eso arreglara todo.”

Por su parte, Lawrence se vio forzado por la tentación a mantener a Col a mano, si podía.

Pero mientras que él realmente se sentía así caminando con Col anteriormente, ahora no estaba tan seguro.

Aún era temprano para él tomar a un aprendiz, y ahora no era el momento.

El hecho de que se había visto obligado a hacer los preparativos no significaba que él podría simplemente estirar sus manos en señal de bienvenida.

Lawrence sonrió con tristeza para sí mismo.

“Es cierto. Tres cofres de cobre es una gran diferencia. La única forma de mover una carga pesada es por agua. Y si sigue así, no hay manera de que no vaya a oír hablar de ello. Eso, o lo que está escrito en ese papel esta simplemente incorrecto.”

La voz de Ragusa se ​​hacía cada vez menos articulada.

Incluso su enorme cuerpo estaba empezando a caer en la embriaguez.

“Eso es cierto… supongo. Hay una historia del error de una carta convirtiendo anguila en monedas de oro y causando un gran alboroto.”

“Hmph. Bien podría ser así. Oh, sobre eso, había una cosa interesante. Ellos la estaban buscando desde hace años, he oído.”

“¿Huh…?” Lawrence estaba en su límite, y sentía como si su cuerpo y conciencia se alejaran cada vez más y más.

Él pensó que estaba mirando hacia Ragusa, pero su visión estaba oscura.

Oyó las palabras como si estuviera a una gran distancia.

Roef. Cabezeras. Lesko.

Y entonces le pareció oír algo acerca de los huesos de un perro del infierno.

Eso no puede ser cierto.

Si estaba recibiendo tales nociones, tenía que ser un sueño, pensó.

O una especie de cuento de hadas.

Pero entonces, la idea de que una cosa como un cuento de hadas se había vuelto muy familiar apareció y lo envolvió en la oscuridad de un sueño profundo.

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