Spice and Wolf volumen 6 prólogo

Las zancadas de Holo eran largas y rápidas.

Caminaba como si intentara hacer agujeros en el empedrado con sus pies, y aunque Lawrence usualmente era el que reducía la marcha para que ella lo alcanzara, de repente las cosas se dieron vuelta.

La ciudad aun era caótica; el clamor de las olas de humanidad era violento mientras cruzaban el puerto. Lawrence se encontraba siendo tirado cerca de la orilla del agua por Holo, mientras lo tomaba por la mano y se abría camino.

Desde afuera, podría haber parecido que una amable monja estaba arrastrando a un demacrado comerciante en un esfuerzo para protegerlo.

Pero en realidad, no había nada amable en ella.

Después de todo, hace solo un poco, le había dado un golpe fuerte en el ya hinchado lado derecho de su cabeza.

“Vamos, ¿¡puedes caminar un poco más rápido!?”

Holo no mostraba ningún rastro de amabilidad, tirando fuerte de su mano y retándolo apenas hacia la mínima reacción, su penetrante expresión, era como si estuviera a punto de comer tarta frambuesa cubierta de miel y se le cayera al suelo.

Pero Lawrence no dijo nada.

Como su expresión no parecía acusarlo, hacia que sus acciones sean difíciles de criticar.

Lawrence estaba bien al tanto del hecho que ella estaba enojada consigo misma.

Dicho eso, aquí en la ciudad de Lenos, él había ideado un plan para vender pieles con Eve que ponía su vida en riesgo e incluso termino hiriéndolo, pero eso termino en una conversación bastante fuerte con Holo.

Un poco de descanso habría sido bueno.

“¿Podemos caminar un poco más lento? Solo por un rato.”

No era como si Lawrence hubiera perdido una considerable cantidad de sangre, pero la riña anterior involucrando navajas y cuchillos lo habían dejado más cansado que de costumbre. Sus pies estaban pesados y sus brazos se sentían como los de un maniquí de madera.

Y de todos modos, apurarse no tenía sentido.

Lawrence trato de convencer a Holo, pero ella lo miro con una mirada tan caliente como aceite hirviendo.

“¿Caminar? ¿Caminar, dices? ¿Así que caminaste cuando me fuiste a buscar entonces?”

La ciudad de Lenos era un complete caos; nadie se volteo a mirar a Holo cuando grito.

“¡N-no! Corrí. ¡Corrí!”

Holo volvió a mirar al frente sin molestarse en hacerse escuchar-entonces correr un poco mas no te va a matar-y continúo a caminar con zancadas grandes. Debido a que ella lo sujetaba con tanta fuerza, él no tenía más opción que continuar.

Él estaba tal cual como cuando fue a la Compañía Delink, presionándolos en devolver a Holo, y entonces convenciéndola de terminar con su plan de terminar su viaje en ese mismo momento, en lugar de eso, resumir sus viajes juntos de nuevo.

Los esbeltos dedos de Holo estaban entrelazados con los de él. Sostenía tan fuerte que sus manos parecían una sola.

Y entonces Lawrence no tenía más opción que ser arrastrado. Si Holo se movía adelante, el también lo hacía. Si se detenía, sus dedos serian tirados dolorosamente, y la única solución era seguirle el paso.

La marcha forzado los trajo a la posada de Arold en poco tiempo.

“¡Fuera de mi camino! grito Holo al grupo de comerciantes que se habían reunido allí para intercambiar información sobre la revuelta de la ciudad.

A pesar de estar acostumbrados a que les griten, los comerciantes se rindieron antes la pose amenazante de Holo.

Sus ojos puestos en ella, se desviaron a Lawrence que estaba detrás de ella.

Lawrence se sintió un poco oprimido, ya anticipando lo que se diría sobre él una vez que vuelva a esta ciudad para hacer negocios.

“¿Dónde está el viejo?” demando Holo.

Al entrar a la posada, en lugar de encontrar a Arold en su lugar habitual, habían dos hombre que parecían ser artesanos viajeros sentados enfrente del brasero de carbón y bebiendo vino caliente.

“¿E-el viejo?”

“¡El viejo de la barba! El dueño de este lugar. ¿Dónde está?”

Yendo por su edad aparente, los dos artesanos parecían tener tres veces la edad de Holo, pero estaban tan acobardados por su actitud amenazante que se miraron entre sí rápidamente y luego uno dijo. “Er, él nos pidió que cuidáramos el lugar mientras estaba afuera, pero no sabemos dónde…”

“Rrrrrr,” gruño Holo; era suficiente para hacer que incluso Lawrence de un paso atrás, ni hablar de los dos artesanos.

Sus filosos caninos estaban a la vista, y hay pocas cosas tan intimidantes como una mujer enojada mostrando sus colmillos.

Esa hubiese sido la respuesta de Lawrence, supuso, si alguien se lo preguntara.

“Debió haberse ido con esa zorra… Tal vez piensan que nos pueden tomar por tontos. ¡Vamos, vos! ¡Vamos!” grito Holo, tirando de vuelta de la mano de Lawrence y arrastrándolo hacia las escaleras de la posada.

Los dos artesanos los vieron irse.

No hay duda de que se quedaron mirándose entre sí una vez que Holo y Lawrence desaparecieron en las escaleras. La escena parecía bastante divertida en la mente de Lawrence.

Para que Arold, el dueño de la posada, hiciera algo como dejar a esos dos artesanos cuidar su lugar mientras estaba afuera, Lawrence solo podía pensar una posibilidad: Tenía que ver con Eve, cuyo plan de comerciar con pieles era tan peligroso que ni siquiera Lawrence podía ser parte de el.

Arold debió haber ido rio abajo junto con ella. Mientras que la meta de Eve era la ciudad portuaria de Kerube, Arold probablemente estaba en su peregrinaje hacia el sur.

Arold nunca hablo mucho sobre sí mismo, así que Lawrence no tenía idea que fue exactamente lo que lo estimulo a tal acción. Eve parecía bastante familiar con él, así que tal vez era algo en un pasado compartido que los llevo a un mutuo acuerdo.

De la misma forma que uno siente nostalgia por su pueblo natal, ningún lugar era tan confortante como uno casa en la que uno solía vivir.

La posada se escureció con el tiempo, y el sedimento del paso del tiempo se ha acumulado dentro de las paredes, que alguna vez habían contenido la correa de cuero curtido donde Arold había trabajado como maestro.

Haría falta algo significante para hacerlo abandonar todo eso y dirigirse en peregrinaje hacia el sur.

¿Contaría con Eve para encargarse de todos los gastos del viaje y actuar como guía para la difícil travesía?

Tal como Holo ha vivido varios años y experimentado bastante, la vida de Arold no ha sido una corta.

Lo que alguien valúa, y como él o ella hacen sus juicios, varia de persona a persona.

Pesar ese valor en la balanza del mundo y ver para que lado se inclina es la vida misma-y así Lawrence fue a ver a Holo a la Compañía Delink.

Dejando que Holo lo tironee de un lado a otro, ahora fue él el que tironeo. Holo se dio vuelta para mirarlo.

“Hay algo que me gustaría preguntarte,” dijo él.

Holo no esperaba que Lawrence hiciera eso, y mientras lo miraba, su expresión era tan normal que era graciosa-su fiereza de antes había desapareció, revelando sus verdaderos sentimientos.

Ella parecía enojada y extrañamente decidida al mismo tiempo.

En pocas palabras, estaba perdida.

En cuanto que la dejo tan confundida, Lawrence podía tirar una respuesta.

“¿Qué planeas hacer ahora?” pregunto él.

Pero eso era eso. Tan pronto como Lawrence hizo su pregunta, Holo, que también era llamada la loba sabia, recupero su compostura.

“¿Qué planeo hacer, preguntas?”

Su tono era tal que a Lawrence no le sorprendería que ella respondiera con un, te voy a arrancar la garganta por preguntar, eso es lo que voy a hacer.

Aun así Lawrence no retrocedió, en vez de eso, levanto su mano -que aun sostenía la de Holo- y le limpio una mancha de sangre de su boca con sus nudillos.

Sin duda era un salpicón de sangre seca del propio rostro de Lawrence.

Su expresión parecía enojada, pero incluso a simple vista, era claro que su máscara se estaba cayendo.

Estaba enojada consigo misma.

Sus propios sentimientos eran demasiado para que los controle ella sola.

“Incluso si nos vamos de esta ciudad,” dijo Lawrence, “vamos a viajar de nuevo.”

“¿¡U-un plan de viaje, dices!?” Su expresión era compleja, parecía que Holo estaba cada vez menos y menos segura del porque le estaba gritando a Lawrence.

“No sería bueno irse de la ciudad en una noción vaga.”

“¿Una… noción vaga? ¿No deseas recobrar nuestra ganancia de esa zorra?” La cara de Holo de repente estaba muy cerca de la de Lawrence mientras lo confrontaba, pero debido a la diferencia de altura, inevitablemente estaba mirando hacia arriba.

Sería fácil pensar que ella se le acercaba para un abrazo, pero Lawrence estaba seguro de que si sugería eso, saldría volando por la ventana.

“La zorra-ah, te refieres a Eve. Y la ganancia-”

“¡Debemos recuperarla! ¡Te estafo y se marcho con las monedas! ¡Debemos recuperar lo que nos pertenece!”

“¿Cómo antes con el oro?” dijo Lawrence, a lo cual Holo asintió con la cabeza.

Luego de asentar, miro hacia abajo, sin duda porque su máscara de enojo se estaba cayendo y necesitaba ser reemplazada.

Anteriormente Lawrence había sido completa y totalmente traicionado.

Pero esta vez las cosas no estaban tan claras.

Verdad, Eve llevo a Lawrence a una trampa, pero parte de la culpa yace en Lawrence por no haberse dado cuenta antes.

Además, que Holo este enfrente de él significaba que su trato con Eve estaba resuelto por completo.

En realidad, Lawrence se había echado atrás del peligroso plan suicida de Eve.

Ella se estaba enfrentando a la iglesia de la ciudad, y Lawrence dudaba mucho que la iglesia elija pasar por alto la ofensa-aunque en el momento, la iglesia de Lenos de seguro tenía las manos ocupadas tratando de recuperar el control de una revuelta más violenta de la esperada.

Y Eve no sería la única llevando pieles rio abajo para su propia ganancia. El mínimo vistazo al puerto hacia eso muy obvio.

Las cosas no salieron como la iglesia planeaba, y ese puede que también sea el caso con Eve. La iglesia sin duda estaba pensando dejarla ir para poder tratar con los asuntos en Lenos.

Es por eso que era difícil imaginar que tratara de capturar a su cómplice en el comercio de pieles- es decir, Lawrence.

Todo esto significaba que la apuesta de Eve había tenido sus frutos. Había ganado.

Lawrence ahora se preguntaba si tenía el derecho de reclamar una parte de la ganancia.

Retiro su apoyo y fue a buscar a Holo. Para él no tenía sentido ir y demandar una parte de la ganancia.

Además, Holo estaba enojada consigo mismo-enojada con su propio egoísmo.

¿De dónde viene ese egoísmo? Se pregunto Lawrence.

La respuesta era obvia, y eso hacia a Lawrence muy feliz.

“Q-quiero decir, ¿no estás frustrado? ¡Se escapo de nosotros!” Holo dijo rápidamente para cambiar el tema sabiendo muy bien que si era presionada, se quedaría sin palabras.

Lawrence dio vuelta su cabeza y asintió de reojo.

Hizo su mejor esfuerzo para hacer parecer que se estebaba rindiendo antes la insistencia de Holo.

“Eso es verdad, si. Pero en cuanto a los problemas prácticos a los que nos enfrentamos, hay uno significativo.”

“¿…A que te refieres?”

No podía poner sus pensamientos en palabras, pero hacer un velo de mentiras en la conversación tampoco ayudaría a ninguno de los dos en confiar en el otro.

Ambos eran tercos, así que esto tendría que bastar: “Eve seguro construyo su plan con cuidado. Mera coincidencia nunca la harían encontrar un barco tan rápido. Debió haber hecho arreglos de antemano. Dado eso, sospechoso bastante que podamos ir tras ella de inmediato. Incluso si querríamos seguirla en caballo, los establos van a estar tan caóticos como el resto de la ciudad.”

“¿Qué hay de tu caballo entonces?”

“¿Él? Es fuerte, seguro, pero no sabría decirte que tan bien lo haría si lo hacemos correr una distancia larga. Los caballos criados para correr no son nada parecido a los caballos de carga,” dijo Lawrence. Holo miro abajo, evidentemente sumergida en sus pensamientos.

Lawrence, por supuesto, no remarco lo obvio-que sería lo que Holo sugirió antes en la Compañía Delink, si asumía su forma de lobo, podían viajar más rápido que todo lo demás.

“Lo que es mas, Eve hablaba como si ya hubiera conseguido un comprador rio abajo en Kerube. Eve analizaba los planes con la suposición de que la iglesia fuese tras ella, así que sin duda ya tiene un plan de escape preparado.”

Nada de esto era exageración.

Las vías de escape posibles pueden ser divididas en rutas transoceánicas y rutas terrestres. Si huyó por mar en lugar que de por tierra, no habría manera de atraparla.

Dependiendo del destino y con clima favorable, el viaje por mar puede ser hasta cinco veces más rápidos que por tierra.

Sería difícil atraparla, incluso para Holo.

“T-tal vez ese sea el caso, pero aun no lo puedo aceptar. No voy a estar satisfecha al menos que la persigamos,” insistió Holo, a pesar de su entusiasmo decadente.

Incluso si la mitad de la obsesión de Holo en seguir a Eve se basaba en el rencor que llevaba, la otra mitad seguro no lo hacía.

Y es por eso que estaba tan enojada consigo misma.

Holo había dicho que quería terminar sus viajes con Lawrence.

Su razonamiento era que se llevaban demasiado bien, temía que la alegría que compartían se marchite y se derrumbara.

En contraste, Lawrence admitió que entendía que sería imposible continuar sus viajes por siempre pero insistió que cuando sigan caminos distintos, debería ser con una sonrisa en sus rostros.

Naturalmente siempre estaba la tentación se seguir prolongando sus viajes, incluso sabiendo que algún llegarían a su fin- tal como Lawrence a veces bebía demasiado, a pesar de saber que se arrepentiría la mañana siguiente. Y en tal caso, se encontró incapaz de negar la posibilidad de que los miedos de Holo se hagan realidad.

Pero por lo menos, él quería ir con Holo hasta su tierra natal-así que volvió a la Compañía Delink para recuperarla.

Y ahora, habiendo dicho todo eso, a pesar de que lo que puedan desear, había una cosa obvia que permanecía sin ser dicha entre ellos.

Este era un desvió que extendería su tiempo juntos.

“Entiendo porque no estarías satisfecha con eso…”

“Estoy en lo cierto, ¿no es así? La cara de Holo estaba a la vez enojada y contenta.

Lawrence se vio impresionado de que tal expresión existiera.

“Y es verdad que esto es una pérdida neta hasta ahora…”

Cuando Eve decidió que tenía que terminar su acuerdo con Lawrence, dejo atrás las escrituras de la posada en la cual él y Holo estaban parados. Cuando Lawrence uso a Holo como colateral para pedir prestado dinero, el monto que le prestaron era casi equivalente al valor de la posada.

Pero era un poco menor.

El objetivo principal de la Compañía Delink era fortalecer su relación con la noble Eve, y habiendo cumplido eso, Lawrence dudaba que discutieran por una menor discrepancia-y tenía razón.

Sin embargo, ¿cuando esa deuda persistente seria reclamada y dónde y cómo? Eso hacia aterrador hacer negocios.

Incluso si tomaba algo de tiempo, Lawrence quería pagar lo que quedaba de deuda.

Lo que significaba que ahora estaba en números rojos.

Por supuesto, la deuda no estaba fuera de lo que podía ser perdonado, y cuando Holo escucho esto, ella se reanimo, accediendo de todo corazón. “Aye, y ella te hizo sangrar, ¡no te olvides! ¡La voy a hacer entender que cuando alguien hiere a mi compañero, también me hiere a mí!”

Fue con esfuerzo que Lawrence se contuvo de preguntar quién fue la que lo golpeo fuerte en el rostro en un arrebato de emociones hace poco.

“Así que es una persecución, ¿no es así?”

“Aye, mi primer casería en bastante tiempo,” dijo Holo con una sonrisa.

A la sonrisa le faltaba su calidad sombría habitual, tal vez porque ambos se estaban esforzando en tratar de calmar las cosas para poder extender sus viajes con un desvió.

Luego del asunto del trigo en el pueblo de Tereo, Holo y Lawrence han confesado sus deseos de continuar su travesía.

Ahora que lo pensaba, era un deseo algo ingenuo-pero eso estaba todo en el pasado.

El corazón de la gente cambia.

La única cosa que no cambio era el deshonesto repertorio sin fin que compartía con Holo.

“Aunque no te olvides-,” comenzó Lawrence, Holo lo miro, su expresión seria. “-Soy un comerciante. Tengo mi orgullo y mi honor, pero no soy un caballero que gana dinero solo para obtener fama. Si parece que esto solo va a empeorar mis perdidas, vamos a dejar de perseguirla. ¿Lo entiendes?”

Si algo alargara sus viajes con Holo, Lawrence dejaría de hacer negocios hasta el verano del próximo año, pero si lleva más que eso, los problemas comenzarían a surgir. Los negocios son conducidos para la ganancia mutua entre ambas partes, así que si Lawrence es el único dispuesto a negociar, nada resultaría de eso.

Por supuesto, sería una historia diferente si Holo diría que quiere viaje con él por siempre.

“Hago esto solo por ti,” dijo Holo. “Así que mientras que estés satisfecho…aye. No hay más remedio.”

Sus palabras eran extrañas, pero Lawrence asintió con la cabeza. “Aprecio eso,” dijo él en forma de gracias hacia una extrañamente considerada Holo.

Las orejas de Holo se movieron dentro de su capucha, ya sea por la ridiculez de su conversación o de felicidad por haber ganado la batalla en alargar sus viajes un poco más.

De hecho, probablemente eran ambas.

“Muy bien, ¿cómo vamos a hacer esta persecución?” dijo Lawrence.

“¿Cómo? ¿No vamos a ir en carreta? pregunto Holo.

Lawrence se rasco la punta de la nariz y respondió. “Va a llevar alrededor de cinco días en carreta. ¿Crees que puedes soportar eso?”

Cuando al fin llegaron a esta ciudad, Holo estaba tan cansada del viaje que era desagradable estar a su lado.

Embarcarse de nuevo en un viaje largo seria agotador, y el mismo Lawrence no encontraba eso muy fascinante.

Como era de esperar, la cara de Holo se oscureció de inmediato. “Ugh… cinco días en la carreta…”

“En el camino hay algún que otro pueblo y también posadas pero no son nada lujosos.”

Las iglesias serian los mejores lugares para quedarse en viajes como este, pero desafortunadamente en esta región las iglesias eran difíciles de encontrar.

Las únicas opciones serian posadas pobres o casas y negocios que acepten viajantes como inquilinos.

A Lawrence no le gustaba la posibilidad de dormir en una sucia y mugrienta posada junto a un hombre que puede ser un forajido o un bandido.

“¿B-bueno, si eso es así, entonces que tal el rio?”

“¿El río?”

“Aye, si esa zorra escapo por el rio, debemos seguirla. Es el rumbo más obvio.”

Eso significa tomar un barco. Lawrence inclino su cabeza al recordar el estado de los muelles cuando Holo lo arrastro por ellos.

¿Sería posible para una pareja de viajeros abordar un barco yendo rio abajo con facilidad?

“Bueno, eso depende de si hay o no un barco-,” comenzó Lawrence, pero Holo sacudió su mano (que aun sostenía la de Lawrence) impacientemente.

“¡Nada de ‘depende’! ¡Vamos a encontrar uno!”

Lawrence se quedo mirando a Holo como diciendo, “No seas irrazonable,” pero sus ojos brillaban de forma extraña.

Tenía un mal presentimiento de esto.

Lawrence trato de escapar.

Pero Holo lo arrincono de nuevo. “¿O es mi plan… demasiado problema?”

Esta vez en serio lo estaba mirando de manera suplicante.

“Si es demasiado problema, por favor dilo. Es solo por tu bien que deseo localizar a esa zorra, pero… se que de vez en cuando actuó un poco apresuradamente. Vamos,” dijo Holo llevando y apretando la mano de Lawrence contra su pecho.

Se alegro de que ella había vuelto a su vieja forma de ser, pero esto la hacía aun más formidable.

Después de todo, había adquirido una nueva arma.

“Veras, estaba tan feliz,” dijo Holo, su tono repentinamente suave y sus ojos desconsolados.

¡Pobre de mí! pensó Lawrence mientras miraba su apariencia aterradora.

“Estaba tan feliz, si-feliz que dijiste que me amabas. Así que por favor-”

“¡Bien, bien! ¡Vamos a encontrar un barco e ir rio abajo! ¿Eso es suficiente?”

Holo hizo una expresión de sorpresa exagerada, luego sonrió ampliamente.

Llevo sus manos de su pecho a sus labios, como queriendo besarlas, pero entonces sus filosos dientes brillaron detrás de esos labios.

Era seguro decir que Lawrence había perdido esta competencia.

No era exageración llamar a esto una inevitable estrategia desesperada, pero siempre hay una recompensa para aquellos dispuestos a poner tal estrategia en acción.

Y así fue.

Él hablo claramente con Holo.

Fue precisamente debido a que fue tan honesto que oponerse a ella ahora era imposible.

Era como si él le hubiera entregado un contrato totalmente sin garantías sellado con sangre.

Con eso en mano mientras sonreía, todo lo que ella necesitaba hacer era pretender el usarlo para derrotarlo, y lo único que podía hacer Lawrence era retroceder.

Después de todo, lo escrito en ese contrato era la verdad.

“Muy bien, ¿nos apuramos y empacamos nuestras cosas?” pregunto Holo, bajando su mano.

“¿…Que?” pregunto Lawrence en respuesta.

“Nos vamos a tomar la molestia de viajar en barco,” respondió Holo, su cara seria. “¿No deseas comer algo de pan de trigo primero?”

Lawrence rechazo la idea de inmediato.

Holo protesto violentamente, pero Lawrence no se movió.

Puede que ella tenga sus riendas, pero las cuerdas de su monedero aun eran de él. “¿No te acabo de explicar que hemos tomado una perdida?” “¡Mucha más razón entonces! ¡Si ya estamos en números rojos, dejemos que suban más!”

“¿¡Qué clase de razonamiento es ese!? dijo Lawrence.

Holo apretó los labios mientras se burlaba. “Pensé que me amabas.”

Incluso el arma más fuerte, si es sobre usada, se puede defender.

“Aye, eso es verdad. Pero también amo el dinero,” respondió Lawrence en serio.

Inmediatamente la expresión de Holo desapareció y pisó el pie de Lawrence con todas sus fuerzas.

Anuncios

7 pensamientos en “Spice and Wolf volumen 6 prólogo

  1. Pingback: Spice and Wolf volumen 6 prólogo |

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s